¿Estamos preparadas para ser madres lesbianas?

madres lesbianas

Por Marta

Ser una pareja de mujeres ya no es tan complicado de llevar como hace 10 o 15 años. Pero, ¿y ser madres lesbianas? Eso es otro cantar.

La maternidad es una decisión tan importante que no se puede tomar a la ligera. En nuestro caso no es algo que pasa «por un descuido», es una acción premeditada y consensuada. Los matices son muchos y muy sutiles. Hoy plasmamos en el blog las respuestas que os hemos ido dando de forma particular a todas las que nos habéis pedido consejo via email.

¿Pareja de mujeres y madres lesbianas?

  1. La estabilidad de la pareja:  pensar que nuestra pareja será una madre maravillosa no es suficiente. ¿Cómo funcionáis como pareja? Cuando llega un bebé, llega la alegría, el futuro compartido pero también llega el cansancio, la dedicación, la responsabilidad y las primeras discusiones – si no las habéis tenido antes-. Un hijo es un elemento de estrés que pone a prueba a todo tipo de parejas.  Además, compartir maternidad y ser madre lesbiana no es lo  mismo que ser madre heterosexual. En su caso, hay unos roles y expectativas establecidos que «ayudan» al funcionamiento y responden al modelo social establecido. En nuestro caso, vamos a tener que establecer roles y compartir el protagonismo de «ser madres».
  2. Salir del armario: si no estás preparada para salir del armario o todavía no lo habéis hecho, olvidaros del embarazo hasta que lo hayáis solucionado. ¿Si tu eres incapaz de afrontar con normalidad en tu entorno más proximo que eres lesbiana, cómo quieres que lo haga vuestro hijo? Cuando seáis 3 vais a estar saliendo del armario continuamente, vuestro bebé tendrá 2 mamas. Si o si.
  3. Dispuestas a olvidar el ambiente: se acabaron las noches de marcha, de discoteca, con suerte las vais a cambiar por cenas de mamas, una escapada romántica o una noche de cine (película, me refiero…). Las amigas vendrán a la hora del aperitivo o en horario de tarde, mientras el bebé sea pequeño. Más adelante, sus extra escolares marcaran la agenda familiar.
  4. ¿Habéis ahorrado? No hablo sólo de lo que os costará el tratamiento de reproducción asistida. Aunque seáis afortunadas y os quedéis embarazadas en la primera inseminación natural, tener un bebé implica muchos mas gastos que su concepción: pañales, papillas, parvulario. Y con los años, los gastos crecen. Estabilidad emocional junto a estabilidad económica, los dos pilares para construir una familia sin morir en el intento. Así de cruel, así de real.
  5. Plan de embarazo: hablar largo y tendido sobre vuestras expectativas respecto a la maternidad, y vuestros sentimientos. Quién necesita sentirlo dentro, quién necesita reconocer su ADN, etc. Los plazos, cuantos hijos y cuando. Y sobretodo, revisar vuestra reserva ovárica, no seriáis la primera pareja de mujeres que ha tenido que cambiar de planes una vez iniciado el tratamiento al descubrir que una de nosotras no es lo fértil que se imaginaba.

Ser madre lesbiana no es fácil, una ves superado con éxito el tratamiento de reproducción asistida, entrareis de lleno en el maravilloso y sacrificado mundo de la maternidad. Pero si les preguntáis a cualquier otra madre lesbiana, la respuesta es unánime: ! Vale la pena, lo volvería a hacer !

Así que  si sueñas con un album familiar como éste:  ¡ adelante !

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