Método ROPA la preparación del endometrio

Método ROPA la preparación del endometrio

En este artículo nos ocuparemos de las dos últimas fases del Método ROPA la preparación del endometrio y la transferencia embrionaria

El endometrio en el embarazo

El endometrio es una capa de tejido que recubre el interior del útero y es donde se implanta y reside el embrión durante el embarazo. Es tan importante como el embrión, aunque sea menos conocido.

De forma natural, el grosor endometrial varía durante el ciclo menstrual. Consta de dos etapas de crecimiento bien diferenciadas, según su función:

Proliferación: ocurre desde el inicio del ciclo hasta el día 14, cuando tiene lugar la ovulación. Por la acción de los estrógenos va aumentando su grosor y diferenciándose en dos capas, una más interna y otra superficial. En esta fase, el endometrio llega a medir hasta 10 mm.
Secretora: esta segunda fase se produce desde el día 15 hasta el final del ciclo y es dependiente de la progesterona. Por la acción de esta hormona, se incrementa el número y tamaño de las glándulas endometriales, que se encargan de sintetizar una sustancia que facilita la implantación en el caso de que hubiese un embrión.

En el caso de que no haya implantado ningún embrión, el endometrio se descama, desaparece en forma de menstruación y el ciclo vuelve a empezar.

La importancia de la preparación del endometrio en el Método ROPA

En un tratamiento de fertilidad, se intenta reproducir la situación natural, pero optimizándola al máximo para aumentar las posibilidades de conseguir el embarazo. En el caso del  Método ROPA, el éxito depende de la perfecta sincronía entre embrión y endometrio, es decir, entre los ciclos de la madre ovodonante y la madre gestante.

La madre gestante se somete a un tratamiento hormonal para preparar el endometrio con el fin de facilitar la implantación del embrión en el útero materno.

Se le administran estrógenos a partir de los primeros días del ciclo menstrual y progesterona en el día de la fecundación o el día equivalente si son congelados. La sincronización con la madre ovodonante es importante, por lo que a veces se recomienda la criopreservación de los embriones para una transferencia en diferido, es decir, transferir los embriones en el siguiente ciclo reproductivo, para asegurar una buena receptividad del endometrio.

Diversos estudios certifican que no hay una diferencia en tasa de implantación ni en afectación a los embriones, entre la transferencia en fresco y la de embriones criopreservados.

Transferencia del embrión en el Método ROPA

Para realizar la transferencia del embrión o embriones de mejor calidad al útero materno el equipo médico tiene que hacer coincidir la maduración del embrión o embriones con un óptimo estado del endometrio de la madre gestante. El período de receptividad suele encontrarse entre los días 19 y 21 del ciclo menstrual, y suele monitorizarse mediante ecografías vaginales en las que se mide el engrosamiento del endometrio.

La ley permite un máximo de 3 embriones a transferir, aunque ante los avances tecnológicos con los nuevos incubadores time-lapse, la tendencia y recomendación médica es la transferencia de un único embrión. Los embriones viables que no se han transferido son criopreservados para futuros tratamientos, en caso de fracaso del primer intento o de querer tener más descendencia. Otros destinos posibles para estos embriones sobrantes son la donación a otras parejas, la investigación o la destrucción bajo ciertos requisitos.

Si todo va bien y se produce la implantación y el consiguiente embarazo, el embrión se desarrollará en el útero de la madre gestante hasta el momento del parto.

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