Madres lesbianas: Salir del armario una y otra vez

Madres lesbianas: Salir del armario una y otra vez

La mayoría de personas fuera de la comunidad LGTBI, creen que salimos una vez del armario y ya está todo hecho. Pero la verdad, es que una vez sales por primera vez del armario, vuelves a hacerlo cada vez que entras en un nuevo espacio social: en un curso de cocina, cuando te presentan la amiga de una amiga, en el cambio al Instituto, etc.

Cuando tienes hijos, nunca acabas de salir del armario.

La realidad es que la asunción de heteronormatividad. Cuando decido ponerme el anillo de casada, quién no me conoce, asume que tengo un marido, y sinceramente, es un engorro. Antes de deshacer la «presunción de heterosexualidad», valoro las consecuencias de la situación en particular.

Sinceramente, a veces, no tengo puñeteras ganas de volver a soportar un, «ah, vale», y prefiero continuar en el juego de las presunciones. Y lo dice una mujer de 48 años, que vive en una ciudad segura, sin problemas ni violencia visible de homofobia en la calle. ¿Cómo será en otros barrios y otros ambientes?

Los hijos lo cambian todo

Tener hijos eleva el nivel exponencialmente el nivel de salida del armario: nuevo club de basquet, nuevos padres del equipo, nuevo instituto, nuevo camping en vacaciones…

Una y otra vez tienes que explicar que eres «una de las madres de Arnau». «¿Cuantas madres tienen?», me preguntó el otro día una noña, «dos», le contesté. «Ah! Qué susto, creía que tenia siete u ocho»replicó.

La respuesta de un adulto no es, normalmente, tan espontánea. Se mueve entre el «vaya, he metido la pata» y el «es la primera pareja de mujeres con hijos que conozco». No me quiero ni imaginar los pensamientos sobre el parecido o no de nuestros hijos, al incógnita del donante de esperma, etc.. o cómo lo explican a su mujer al llegar a casa.

En fin. Todas estas trifulcas quedan al margen de nuestros hijos.

Para ellos, hablar de sus madres es algo tan normal, que lo dicen con total seguridad, y orgullo. «¿Cuantas madres veis que jueguen con sus hijos a futbol o a basquet?», les preguntamos.

Lo más alucinante y tranquilizador de mi estresante salida continua del armario es la calma con la que nuestros hijos corrigen a qualquiera, sea del estatus social o sea cual seal el contexto, dicen un «tengo dos madres» o «es mi otra madre».

Su valentía es nuestro mejor orgullo. 🌈

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